Así fue mi Cirugía Laser

Desde hace algunos años mis papás me habían dicho que algún día me pagarían una cirugía láser de ojos, mi mamá ya había tenido una anteriormente, pero yo tuve que esperar pacientemente hasta ahora que tengo 23 años para operarme.

Cuando mi mamá un día me dijo: “Ve investigando lo de tu cirugía”, yo sólo investigué digamos tecnicamente la información necesaria, porque aún no sentía los nervios que sí sentí minutos antes de la operación. Todo fue muy rápido y por eso traté de concentrarme y estar muy bien física y mentalmente para enfrentar ese suceso que iba a cambiar mi vida. Por  coincidencias extrañas de la vida, un día hablando con mi amigo Pedro que estudia Medicina, me comentó que justo acababa de operarse unos dias antes. Me dijo que el doctor que lo operó era excelente y vaya que lo era. Desde luego lo investigué y tenía un currículum bastante impresionante.

Entonces decidí ir a la clínica a valorarme para saber si era apto o no, y conocí en persona al Doctor Arenas. Me dijo que no era apto para la cirugía estándar llamada Lasik, pero que sí era apto para otra técnica llamada PRK. Básicamente es más delicada y el tiempo de recuperación es mayor que con la técnica Lasik.  Me habló detalladamente del proceso y pude notar tanto su profesionalismo como su preparación y conocimiento. Por eso mi mamá me todos modos me preguntó si aceptaba operarme y yo le dije sin pensarlo más que sí. Tuve sólo una semana para mentalizarme.

Momentos antes de la cirugía, estaba muy nervioso pero poco a poco me fui calmando. Al momento de entrar a la sala de operación me abrumó ver una máquina bastante imponente, me pidieron que me acostara y viera hacia el punto verde aunque se volviera borroso con el paso del laser. Y se puso borroso luego de unos minutos de que el laser comenzó a perforar. Anteriormente me prepararon para el láser con anestesia y ganchos en mis párpados para que no cerrara los ojos, por un momento me sentí como Alex de “Naranja Mecánica”.

Cuando sentí el láser me dio algo de pánico pero inmediatamente lo eliminé porque debía ver el punto verde y nada más. Me pareció curioso que el láser llega de lado, en forma diagonal, ese pensamiento distrajo mis nervios. Cuando terminaron los momentos más difíciles, o sea los del láser, el cirujano me humectó mi ojo con una pequeña jeringa con agua fresca y se siente un gran alivio. Debo decir que el láser si lastima un poco, contrario a lo que dicen en muchas páginas de internet, repito: sí duele. O más bien, se siente una molestia algo extraña, no un dolor agudo, más bien una molestia difícil de asimilar, pero si uno está preparado mental y físicamente puede sobrellevarlo.

Temblé un poco al sentir el agua recorriendo mi retina, bien pudieron haber sido mis lágrimas de alivio. Sentí la mano de una enfermera en mi mano, fue un gesto increíble, de alguna forma sentí como si fuera mi mamá calmandome cuando tenía 6 años, me tranquilicé enormemente. Fueron momentos muy difíciles.

El cirujano procedió a realizar lo mismo con mi otro ojo, pero como yo ya sabía el procedimiento todo fue más tranquilo y sin tanto sufrimiento. Cuando al fin salí de la sala de operaciones no noté mucho la diferencia pero antes de salir, pude ver a través de la ventana a mis papás y a mis primas que me habían acompañado. Antes de salir de esa pequeña sala, sonreí y saludé a mi mamá que supongo también sufrió de nervios al ver todo lo que me hacían, supuse que eso le quitaría un poco la preocupación.

Me dieron paracetamol y salí unos momentos a otra sala donde descansé unos momentos antes de salir a ver a mi familia. Suspiré aliviado. Llegué a mi casa y sufrí un poco las molestias post-operatorias por unos 3 días.  Las primeras 12 horas, literalemente no debía abrir los ojos, o debía mantenerlos cerrados, realmente es difícil.

En realidad vivir esa experiencia te hace valorar lo increíblemente importante que es ver, algo tan sencillo como ver a tu alrededor. Hay personas que no pueden ver nada en ningún momento, y yo con sólo 12 horas así,  estaba muriendo de impaciencia, aprendí a valorar la virtud de poder ver. También aprendí mucho sobre ser paciente, sin poder moverme ni poder ver tuve que estar todo ese primer día, la paciencia tiene un poder increíble. La música fue mi única compañía en ese largo tiempo.

Los siguientes dos días fueron más tranquilos porque ya podía abrir los ojos, pero no podía enforcar la mirada en un punto, aún mis ojos estaban delicados. Hasta al cuarto día me di cuenta que tenía vista de águila en comparación con la que tenía anteriormente, aunque un poco borrosa, eso me preocupó un poco.

En las vistas de chequeo a la clínica me dijeron que poco a poco mi vista mejoraría, que no había de qué preocuparse. No mintieron, aún no puedo creer tener esta vista, en la próxima visita me darán de alta oficialmente y me siento como en un sueño nítido y claro. Sólo las personas que tienen tanta graduación como yo tenía podrían entender mi felicidad.
A pesar del sufrimiento (porque no se le puede llamar de otra forma) vale mucho la pena, si hay alguien que esté pensando en operarse los ojos les recomiendo lo siguiente:
  • Investigar exhaustivamente todo lo que haya que investigar (les dejo algunas páginas que me fueron de utilidad).
  • Nunca confiar en las clínicas que ofrecen el 50% de descuento en cirugías o en las que digan que tendrás una mejora del 100% (nadie puede garantizar el 100%).
  • Encontrar un doctor con experiencia y que explique con detalle cada paso de la cirugía. Si no transmite confianza, ¡descártalo!
  • Pensarlo más de una vez si realmente se desea pasar por todo lo que relaté.

Quize relatar esto, para que sirva como alguna referencia a algún interesado en dicha cirugía. Por favor, tomen muchas precauciones, porque a pesar de todo no deja de ser una cirugía, y toda cirugía implica un gran riesgo. Recomiendo mucho al Doctor Arenas y a su clínica, ustedes mismos pueden investigarlo en el link que aparece al final. Es un gran cirujano con mucha experiencia y conocimiento.

Esta fue mi experiencia, una que nunca olvidaré, me dejó muchas enseñanzas sobre lo afortunado que soy y la alegría de poder ver con claridad. Estaré eternamente agradecido con mis papás por darme todo el apoyo económico y emocional en todo momento. El mundo ha cambiado para mí, y eso es más que una sola frase, es un cambio radical en mi vida del que nunca me arrepentiré.

Cualquier duda o comentario es bienvenido y con gusto responderé a algún interesado, nadie me paga por hacerle publicidad a la clínica, sólo es en agradecimiento a lo que han hecho por mí.

*Por motivos de seguridad personal no escribiré el costo de mi cirugía, pero en la página de la clínica vienen los costos de la operación.

Información de todo tipo sobre las técnicas de cirugía laser:
http://www.cirugia-laser.net/
 
La clínica del Doctor Arenas:
http://www.lightvision.com.mx/2/
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~ por Diego Alexandros en 25 de agosto de 2011.

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